Ferrari celebra este fin de semana en el Circuit Ricardo Tormo su 70 aniversario
- El Ferrari Challenge Europa comienza su temporada
- Entrada libre para todos los aficionados a las tribunas y al paddoEl Circuit Ricardo Tormo celebra este fin de semana la carrera inaugural del Ferrari Challenge Europa 2017 que servirá para celebrar el 70 aniversario de la marca en España.
Con las puertas abiertas para todos los aficionados, Ferrari organiza su campeonato monomarca, el más potente de los que se celebran en el automovilismo europeo.
En total se disputarán cuatro carreras en las jornadas del sábado y el domingocorrespondientes al Trofeo Pirelli y a la Coppa Shell reservada para los pilotos amateur. Además, la marca italiana pondrá en marcha la actividad Passione Ferrari en la que los clientes y propietarios de Ferrari tendrán la oportunidad de salir a la pista sobre alguno de los modelos de la firma.
Los entrenamientos libres se celebrarán durante la jornada del viernes y la actividad de sábado y de domingo se repetirá. La calificación para la carrera del Trofeo Pirelli se disputará a partir de las 9 horas tanto el sábado como el domingo y la de la Coppa Shell será a las 11:30 y las carreras comenzarán a las 12:50 y a las 15:35respectivamente.
El Ferrari Challenge celebra su única cita en España en el Circuit Ricardo Tormo, además esta competición visitará en Europa los circuitos de Monza en Italia, Hungaroring en Hungría, Paul Ricard en Francia, Silverstone en el Reino Unido y finalizará en el trazado italiano de Mugello.
Junto con las series europeas el Ferrari organiza también este certamen en Norteamérica y Asia Pacífico de forma que un total de 18 circuitos en tres continentes conforman el Ferrari Challenge 2017.
Estas son las ventajas de aprender a conducir con un coche de Gas Natural Comprimido
- Permite reducir un 85% las emisiones de óxido de nitrógeno

Llenar un depósito de GNC es un 50% más barato que uno de gasolina (Seat)
Barcelona, Madrid, París y otras grandes ciudades persiguen el objetivo de mejorar la calidad del aire en las zonas urbanas. Esta situación supone un reto para toda la industria del automóvil, incluyendo a todos los sectores relacionados, como por ejemplo el de las autoescuelas. Una academia de Madrid, Autoescuelas Gala, cuenta con una flota de 5 Seat León de gas natural comprimido, que le permite un ahorro económico de 800 € por coche cada año y una importante reducción de las emisiones.
Aprender a conducir un GNC es igual que hacerlo con uno de diésel o gasolina. Estos alumnos se enfrentan en igualdad de condiciones que sus compañeros a una de las prácticas que más preocupa a los noveles: evitar que su coche se cale en un atasco o una subida. A continuación te contamos cuáles son las ventajas de este combustible alternativo.

Con 20 € de gas natural comprimido se pueden recorrer más de 550 km (Seat)
2.500 horas de clase , 8.000 exámenes, 85% menos de emisiones
Para formar a los 8.000 alumnos que cada año se examinan en esta autoescuela para el permiso B de conducción, cada uno de sus coche circula unas 2.500 horas anuales. El principal beneficio de estos vehículos de GNC es que generan un 85 % menos de emisiones de óxido de nitrógeno que los de diésel.
250 km de clase al día por menos de 10 € de combustible
Llenar un depósito de GNC es un 50% más barato que uno de gasolina y un 30% más económico que uno de diésel. Con 20€ de gas natural comprimido se pueden recorrer más de 550 km, mientras que la misma cantidad de gasolina sólo permitiría hacer la mitad de la distancia.
800€ de ahorro por coche y año
En total al año, cada coche de esta autoescuela recorre alrededor de 50.000km, o lo que es lo mismo mas de una vuelta al mundo. El menor consumo de estos modelos permite a la autoescuela ahorrar 800€ al año por coche, en comparación con un diésel.
Sin restricciones de tráfico
Gracias a sus características sostenibles, los modelos de GNC pueden circular libremente por las zonas urbanas incluso cuando se aplican las restricciones de circulación por polución. “Esto nos permite adelantar una solución para los días de alta contaminación en las grandes ciudades”, comenta Andrew Shepherd, responsable de Producto GNC de SEAT, porque en España ya están catalogados por las autoridades de tráfico como ‘eco’.
Gracias a sus características sostenibles, los modelos de GNC pueden circular libremente por las zonas urbanas incluso cuando se aplican las restricciones de circulación por polución
Fuente: http://ow.ly/mIST30boaFu
La ciencia ya puede explicar la agresividad al volante
Las personas narcisistas y competitivas son más proclives a los conflictos de tráfico.
La agresividad al volante es demasiado común.
Pero qué majo eres. Saltas como un resorte cuando ves que una anciana sube al autobús para cederle tu asiento; sostienes la puerta y siempre dejas salir antes de entrar; esperas a tu vecino para subir juntos en el ascensor; eres el yerno o la nuera ideal, la pareja que toda suegra querría sentar en su mesa los domingos. Entonces, ¿qué te ocurre? ¿Qué poder ejerce sobre ti el volante, que te hace mutar en un ser despiadado, hostil, agresivo? Un poderoso demonio te domina y habla por tu boca, haciéndote pronunciar juramentos inenarrables y describir gestos imposibles. La ciencia ha hallado la respuesta; un estudio de la Universidad de Temple en Filadelfia ha llevado a cabo una investigación en la que se ha determinado por qué algunos individuos, a pesar de ser ciudadanos ejemplares, son más propensos a sufrir ataques de ira en el coche.
Según afirman los investigadores, ciertos rasgos de la personalidad son el detonante de este ‘Síndrome de la ira al volante’. Así, personas narcisistas y con tendencia a la competitividad en el trabajo son más proclives a mutar en seres casi irracionales cuando se enfrentan a pequeñas situaciones de estrés mientras conducen, como atascos o disputas con otros conductores. Ignacio Calvo, psicólogo especializado en conducción, va un poco más allá: “Manejar el coche es una habilidad psicomotriz compleja que llegamos a automatizar, y el hecho de que podamos realizarla con el ‘piloto automático’ hace que generalicemos la creencia de que es algo sencillo”, explica. No obstante, añade que “conducir es un acto sumamente estresante y vernos contrariados por un hecho inesperado puede ser interpretado como una provocación, con la consecuente activación de nuestra ira”.
A todo ello se suma, según el experto, la carga de estrés que normalmente arrastramos en nuestra vida diaria, pudiendo asomar como la punta de un iceberg al superarnos en nuestra gestión emocional. Porque todo parte de ahí, del incorrecto manejo de nuestro nivel de tensión: “La cólera al volante es una situación compleja en la que la personalidad se combina con esa inestabilidad emocional y la interpretación de las reacciones de los demás como provocativas”, explica Calvo. Por ello, las personas competitivas y narcisistas pueden vivir la conducción como “una ‘arena’ donde batirse con otros contendientes”, asegura.

<p class="wp-caption-text itemprop=" caption"="" style="text-align: justify;">Según el estudio, el problema no entiende de géneros.
El estudio de la Universidad del Temple también vincula esta tendencia a la conducción colérica con la sociedad consumista y el deseo de poseer todo aquello que se nos antoja, algo un tanto “peregrino” para el experto Ignacio Calvo: “Sí entiendo que personas narcisistas puedan sentirse los amos de la pista y discrepen constantemente con la manera de conducir de los demás”, sostiene. Y ello, sumado al hecho de que el vehículo puede ser entendido como una burbuja propia en la que nos sentimos protegidos, puede llevar a que el conductor “se envalentone, incitando al toro desde el burladero”, afirma Calvo.
Y nadie está a salvo: “Es cierto que algunos estudios se refieren a la horquilla de 18 a 35 años como la más determinante a la hora de tener dificultades”, explica el psicólogo, aunque nadie escapa a esta irascibilidad. Tampoco es cuestión de género, puesto que, según afirma el experto, “algunos estudios realizados con mujeres arrojan también incidencia de ira en las conductoras cuando se combinan todos los factores”, así que no es solo cuestión de hombres.
En definitiva, personalidad mezclada con inestabilidad emocional, deficiente gestión del estrés e interpretación de las reacciones de los demás como incitaciones a la pelea. Un cóctel que solo se agita, en algunos casos, dentro del habitáculo. “El antídoto es una correcta gestión del estrés tanto dentro como fuera del coche, trabajando en la relajación, en el control de los pensamientos y el reconocimiento de la irracionalidad de los mismos”, concluye Ignacio Calvo.
Y ahora toca examen de conciencia; tal vez, como constatan las conclusiones del estudio elaborado por la Universidad del Temple, el problema radique en un excesivo nivel de narcisismo y competitividad, algo que se debe controlar en todos los estratos de la rutina diaria. Aunque si ése no es el caso, si por el contrario podemos definirnos como el colmo de la amabilidad y la galantería cuando ejercemos de peatones, quizá el hecho de sentirnos protegidos en el coche provoque que demos rienda suelta a nuestras más bajas pasiones, aquellas que podemos doblegar cuando simplemente caminamos. Para ambos casos, sólo hay una solución: ser conscientes de ello, respirar hondo y no dejarnos llevar por la ira… aún sabiendo que es el otro el que tiene la culpa. Faltaría más.
Fuente: http://ow.ly/bru930bo8DU
Terror a las calles estrechas (y otras 10 fobias disparatadas)
Distiquifobia, gefirofobia, tacofobia… Unos son reales y otros no: ¿qué hay de cierto en los temores asociados a la conducción?
Existen miedos al volante, pero no tantos como dicen.
Una fobia es un temor extremadamente intenso, irracional, de carácter enfermizo y constante por alguna cosa o situación y que impide afrontar ciertos escenarios. Curiosamente, a la conducción se le han atribuido más fobias de las que se podría pensar: miedo a estar cerca de un coche, miedo a cruzar la calle, miedo a sentarse dentro de un vehículo…
Sin embargo, según la Sociedad Española de Psiquiatría, de todas las que se describen en algunos listados de innumerables páginas web solo están admitidas las que tienen documentación basada en evidencias. Pero lo cierto es que la creatividad popular ha contribuido a crear un sinfín de términos que no se corresponden del todo con la realidad. Lo malo es que de tanto hablar de ellas al final parecen verdaderas, aunque solo alguna de ellas lo sean realmente.
FOBIAS FALSAS
Allodoxafobia. Indica el temor que provocan en un individuo las opiniones de los demás. En el ámbito de la conducción se traduciría en las personas que sufren, por ejemplo, cuando tardan en aparcar debido a que piensan que los otros conductores están opinando que no saben hacerlo. Es posible que muchas veces nos preocupe que los demás cuestionen nuestra forma de conducir, pero no tanto como para volverse una patología. Evidentemente este término no está admitido.
Agirofobia. También dromofobia. Se define como el miedo a caminar o cruzar por la calle por temor a ser atropellado. ¿Y quién no lo tiene? De nuevo otro término no admitido.
Catisofobia. O taasofobia. Es el miedo a sentarse o a permanecer sentado demasiado tiempo. Es una fobia no admitida que supuestamente aparece en las personas que han sufrido algún episodio traumático relacionado con la posición de sentado. En el entorno de la conducción se relacionaría con las personas que sufren sicológicamente si están mucho tiempo al volante o sentadas como pasajeros.
Distiquifobia. Otra enfermedad no reconocida. Indica que hay personas que tienen un miedo constante a padecer accidentes viales y que padecen esta fobia. Si fuera cierto, para ellos un simple viaje en coche puede ser muy estresante.
Emetofobia. Falsa fobia que definiría el miedo al vómito o a vomitar. Realmente es algo desagradable, pero en este caso se trataría de una aversión mucho mayor de lo que podría sentir una persona normal, por lo que padecer esta fobia supondría no poder enfrentarse a viajes que puedan producir mareos y por lo tanto vómitos.

Estenofobia. Volviendo a los términos acuñados por la sabiduría popular, aquí estaríamos hablando concretamente del temor que alguien sufre hacia las cosas o los lugares estrechos. En el caso de la conducción se referiría tanto al habitáculo del coche, como a conducir por una calle estrecha.
Hodofobia. En este caso la inventiva popular atribuye que el afectado a esta fobia sufre miedos irracionales a los viajes en carretera.
Kinesofobia. Aquí se hablaría concretamente de miedo al movimiento. Tanto del propio vehículo, como de la inestabilidad mental que les produce a estas personas que se muevan objetos dentro del coche. Por ejemplo, el típico adorno del retrovisor. Algo de lo que no hay evidencias.
Ocofobia. Una de las falsas fobias más extendidas. Al parecer esta fobia provocaría un miedo irracional hacia los vehículos, no solo a subirse a ellos o conducirlos, sino también a aproximarse a alguno de ellos. En Internet incluso se cita el término motorfobia, que es un temor más concreto a los automóviles.
Tacofobia. Se trata de la aversión total hacia la velocidad. Un término acuñado sin base científica y normalmente asociado a las atracciones de feria, como las montañas rusas, pero que en este caso se ha traducido a un miedo injustificado a subirse en cualquier medio de locomoción.
Tecnofobia. Es el temor a la tecnología. Algo que es posible que en algún momento se admita por la comunidad científica, pero de momento no. En este caso relacionada con los sistemas automáticos del vehículo. Indica que habría personas que no confían en el funcionamiento de determinados sistemas automáticos: desde el freno de estacionamiento accionable por botón en lugar de palanca, hasta el sistema de control automático de velocidad. Y ni hablar, por supuesto, de la conducción autónoma.

FOBIAS COMPROBADAS CIENTÍFICAMENTE
Amaxofobia. Empezamos con una de las fobias que sí que está reconocida en la Clasificación Internacional de Enfermedades como una fobia de tipo situacional. Se trata de la fobia más común relacionada con la conducción y consiste en un trastorno que provoca miedo a viajar en coche, ya sea como conductor o como acompañante, sometiendo a la persona a una crisis de ansiedad. Esta fobia puede aparecer tanto en las personas que comienzan a conducir, como de repente en las que llevan mucho tiempo conduciendo y sobre todo en las que han sufrido algún accidente de tráfico.
Acrofobia. Podría parecer otra invención, pero este término está admitido. Es tener miedo a las alturas (balcones, miradores…), pero en el acto de conducir se produciría en las carreteras de montaña donde se atraviesan precipicios y se circula al borde de desfiladeros. Obviamente también los viaductos muy elevados e incluso las cuestas muy pronunciadas harían aflorar esta fobia a quien la padece.
Agorafobia. De nuevo otra de las aprobadas por la comunidad científica. Normalmente identificamos esta fobia con el miedo que tiene alguien a estar en espacios abiertos o incluso a salir de casa o incluso a viajar. Pero los que la padecen sobre todo temen sufrir ataques de ansiedad, es decir tienen miedo a sufrir miedo en algún lugar determinado y no poder escapar rápidamente. Es por esto que un coche para ellos puede ser un lugar poco aconsejado.
Claustrofobia. Esta es otra de las fobias más conocidas y por supuesto está admitida en la Clasificación Internacional de Enfermedades. Tiene que ver con la inquietud y el estrés que les produce a ciertas personas estar en espacios cerrados y estrechos. En este caso el habitáculo de un coche para este tipo de patologías es un lugar que les produce ansiedad.
Gefirofobia. Al igual que el anterior es un término científicamente correcto y denomina al miedo que sufre alguien al tener que cruzar un puente por la sensación que le produce creer que caerá hacia abajo. Conduciendo puede ser un verdadero problema.
Fuente: http://ow.ly/Yd7s30bo88T
Cuando un coche sucio se convierte en una obra de arte
El polvo se acumula en muchos vehículos, pero eso no siempre es un problema: hay quien sabe sacar partido artístico a la suciedad.
Una de las obras de Scott Wade. / © Scott Wade
Llevar la matrícula sucia, hasta el punto de que no se distingan bien los números, se considera falta grave en el código de circulación y puede traducirse en una multa de 200 euros. Pero un coche sucio de arriba abajo, sin embargo, a veces tiene una cara b mucho más limpia: como por arte de magia, por la magia del arte, la carrocería se convierte de pronto en un lienzo de polvo y tierra, en un espacio perfecto para la belleza efímera.
Parece sencillo, al menos, cuando se admiran las creaciones del ilustrador ruso Nikita Golubev. No hay vehículos suficientemente descuidados para sus pinceles. Sus obras decoran algunas calles de Moscú, y las imágenes de sus producciones, subidas a su cuenta de Facebook, están poblando las redes sociales.
Goluveb aprovecha el polvo acumulado en las carrocerías para crear escenas de lo más variado, principalmente en las puertas traseras de furgonetas comerciales de reparto. Caras misteriosas, tiburones, cocodrilos, simios, calaveras… Cuadros siempre con un aire ligeramente tenebroso.
Este artista, que firma como ProBoyNick, no es el único que aprovecha la suciedad de los vehículos para expresarse artísticamente. Uno de los ilustradores que más partido saca al llamado Dirty Car Art (‘arte del coche sucio’) es el texano Scott Wade, que aparece constantemente en ferias, festivales y eventos para mostrar su talento en directo.

La forma de trabajar de Wade es diferente, sin embargo, ya que él se encarga de ensuciar los coches con una tierra especial para crear el lienzo necesario en el que dibujar sus escenas. Habitualmente, aprovecha el parabrisas trasero para pintar retratos, paisajes e incluso para recrear obras de arte como La Gioconda.
También ha trabajado en ocasiones con las marcas de coches. En este vídeo, por ejemplo, se aprecia cómo convierte un Volvo V60 Cross Country en una obra de arte. Fue en el Salón de Los Ángeles de hace tres años.
Todo empezó cuando vivía en el rancho familiar y el polvo del camino dejaba los coches cubiertos de suciedad. Las primeras prácticas las hizo sobre ellos, hasta que poco a poco perfeccionó la técnica.
Enseguida llamó la atención en los alrededores; hoy participa en exposiciones, festivales y espectáculos de lugares tan lejanos como Londres, Estambul, Lisboa, Ciudad de México, Vancouver o Toronto.
Entre sus creaciones más famosas, varios retratos de los miembros del reparto de la serie Dallas, para celebrar el 30 aniversario de la serie, o los retratos de Einstein o los hermanos Marx.
Fuente: http://ow.ly/sllV30bo7GX


