El Porsche Panamera 4S Diésel te dejará con la boca abierta

Miércoles 3 de Mayo del 2017
  • Pese a su tamaño y peso, impresiona por su excelente dinamismo

El Porsche Panamera 4S Diésel te dejará con la boca abierta

El Panamera 2017 ofrece todas las virtudes para viajar: autonomía, confort, velocidad y capacidad de carga (Porsche)

La nueva generación del Panamera de Porsche no sólo se mimetiza con el icónico diseño del 911 -con las lógicas adaptaciones estéticas tratándose de una berlina de lujo para cuatro ocupantes- sino que logra un comportamiento, un rendimiento y unas sensaciones de conducción próximas a las del legendario ‘nueveonce’.

Es tal la agilidad, estabilidad y rapidez de paso por curva que logra este prodigio de ingeniería automovilística que parece desafiar los principios básicos de la física. Su inscripción en las curvas es extremadamente precisa, la trazada -incluso con cambios de apoyo constantes- resulta fácil y natural, sin que el coche se descoloque o las inercias intervengan apenas. Es muy noble y no pierde la compostura por revirada que sea la carretera.

El torrente de par que emana a borbotones de su bloque V8 diésel de 4 litros es inmenso: 850 Nm de par entre 1.000 y 3.250 rpm

El torrente de par que emana a borbotones de su bloque V8 diésel de 4 litros es inmenso: 850 Nm de par entre 1.000 y 3.250 rpm (Porsche)

Al contemplar sus majestuosas dimensiones y su mastodóntica apariencia, resulta difícil imaginar que puede desarrollar un potencial dinámico tan sumamente eficaz y elevado. Pero la experiencia al volante tras una conducción exigente demuestra que su aplomo, su pisada firme y la sensación de seguridad que transmite son, simplemente, de otro mundo e impropias de un vehículo de cinco metros de largo y más de dos toneladas de peso.

El secreto radica en dos aspectos. El primero, que es un Porsche. La maestría de los técnicos de Stuttgart, con medio siglo de experiencia desarrollando los mejores deportivos del planeta, se nota y mucho. El segundo, el sistema de tracción total con eje trasero direccional que monta el nuevo Panamera.

Su dinamismo resulta inaudito para su peso y tamaño

Su dinamismo resulta inaudito para su peso y tamaño (Porsche)

Esta solución, también empleada en otros modelos de la marca -y de la competencia, como el Ferrari GTC4- consta de ruedas traseras que giran hasta 2,8º en sentido opuesto a la marcha a baja velocidad, y en la misma dirección que las delanteras (hasta 1,5º) por encima de 70 km/h.

De esta forma se logra una maniobrabilidad y manejabilidad superior y una trayectoria más nítida. El coche se comporta como uno de menor tamaño, tanto a la entrada como a la salida de los virajes, con una trazada “limpia” y un giro más plano. En cierto modo, sus “maneras” no distan tanto de las de un 911.

Las sensaciones táctiles, visuales y auditivas en el interior son de gran precisión, alta calidad y extremo cuidado por los detalles

Las sensaciones táctiles, visuales y auditivas en el interior son de gran precisión, alta calidad y extremo cuidado por los detalles (Porsche)

Mención a parte merece su impresionante motor diésel V8 de 4 litros sobrealimentado por dos turbos y que rinde 422 CV de potencia. Esta oda mecánica a las virtudes de los bloques de gasóleo reivindica y refrenda su validez y vigencia como solución motriz para deportivos de altas prestaciones.

Con una tremenda pegada y un empuje brutal, su capacidad de aceleración corta la respiración. Son nada menos que 850 Nm de par los que ejercen una aplastante y contundente “patada sin fin” para catapultar a esta bestia de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos alcanzando una velocidad máxima de 285 km/h.

Nuestra unidad de prueba equipaba hasta 50.000 euros en dotación opcional

Nuestra unidad de prueba equipaba hasta 50.000 euros en dotación opcional (Porsche)

Con ayuda de la primera caja de cambios PDK de doble embrague y 8 velocidades de la firma -capaz de digerir hasta 1.000 Nm de par-, el Panamera 4S Diesel es un auténtico portento en carretera y autopista. La magnificencia del conjunto se corona con un suntuoso, ergonómico y ultraconfortable habitáculo para cuatro pasajeros rematado de forma excelsa con el sello inconfundible de Porsche.

Lástima que la tarifa base de esta combinación mecánica -eficaz y eficiente pero quizás poco atractiva para los puristas de Porsche- supera los 130.000 euros. Por no hablar de los extras. Las opciones que equipaba la unidad probada rozaban los 50.000 euros, elevando el monto total hasta casi 180.000 euros. Demasiado... o no.

Porsche Panamera 4S Diesel

Motor: V8. Turbodiésel <br/>

Cilindrada: 3.956 cc <br/>

Potencia máxima: 422 CV a 5.000 rpm <br/>

Velocidad máxima: 285 km/h <br/>

Aceleración 0-100 km/h: 4,5 segundos <br/>

Consumo medio: 6,7 litros <br/>

Cambio: Automático 8 vel. <br/>

Largo/Ancho/Alto: 505/193/142 cm <br/>

Peso:2.125 kg <br/>

Maletero: 495-1.304 litros <br/>

Garantía: 2 años sin límite km <br/>

Precio:132.747 euros<br/>

Fuente: http://ow.ly/V2s830boaPB

Estas son las ventajas de aprender a conducir con un coche de Gas Natural Comprimido

Miércoles 3 de Mayo del 2017
  • Permite reducir un 85% las emisiones de óxido de nitrógeno

Estas son las ventajas de aprender a conducir con un coche de Gas Natural Comprimido

Llenar un depósito de GNC es un 50% más barato que uno de gasolina (Seat)

Barcelona, Madrid, París y otras grandes ciudades persiguen el objetivo de mejorar la calidad del aire en las zonas urbanas. Esta situación supone un reto para toda la industria del automóvil, incluyendo a todos los sectores relacionados, como por ejemplo el de las autoescuelas. Una academia de Madrid, Autoescuelas Gala, cuenta con una flota de 5 Seat León de gas natural comprimido, que le permite un ahorro económico de 800 por coche cada año y una importante reducción de las emisiones.

Aprender a conducir un GNC es igual que hacerlo con uno de diésel o gasolina. Estos alumnos se enfrentan en igualdad de condiciones que sus compañeros a una de las prácticas que más preocupa a los noveles: evitar que su coche se cale en un atasco o una subida. A continuación te contamos cuáles son las ventajas de este combustible alternativo.

Con 20 € de gas natural comprimido se pueden recorrer más de 550 km

Con 20 € de gas natural comprimido se pueden recorrer más de 550 km (Seat)

2.500 horas de clase , 8.000 exámenes, 85% menos de emisiones

Para formar a los 8.000 alumnos que cada año se examinan en esta autoescuela para el permiso B de conducción, cada uno de sus coche circula unas 2.500 horas anuales. El principal beneficio de estos vehículos de GNC es que generan un 85 % menos de emisiones de óxido de nitrógeno que los de diésel.

250 km de clase al día por menos de 10 € de combustible

Llenar un depósito de GNC es un 50% más barato que uno de gasolina y un 30% más económico que uno de diésel. Con 20€ de gas natural comprimido se pueden recorrer más de 550 km, mientras que la misma cantidad de gasolina sólo permitiría hacer la mitad de la distancia.

800€ de ahorro por coche y año

En total al año, cada coche de esta autoescuela recorre alrededor de 50.000km, o lo que es lo mismo mas de una vuelta al mundo. El menor consumo de estos modelos permite a la autoescuela ahorrar 800€ al año por coche, en comparación con un diésel.

Sin restricciones de tráfico

Gracias a sus características sostenibles, los modelos de GNC pueden circular libremente por las zonas urbanas incluso cuando se aplican las restricciones de circulación por polución. “Esto nos permite adelantar una solución para los días de alta contaminación en las grandes ciudades”, comenta Andrew Shepherd, responsable de Producto GNC de SEAT, porque en España ya están catalogados por las autoridades de tráfico como ‘eco’.

Gracias a sus características sostenibles, los modelos de GNC pueden circular libremente por las zonas urbanas incluso cuando se aplican las restricciones de circulación por polución

Fuente: http://ow.ly/mIST30boaFu

La ciencia ya puede explicar la agresividad al volante

Miércoles 3 de Mayo del 2017

Las personas narcisistas y competitivas son más proclives a los conflictos de tráfico.

La ciencia ya puede explicar la agresividad al volante

La agresividad al volante es demasiado común.

Pero qué majo eres. Saltas como un resorte cuando ves que una anciana sube al autobús para cederle tu asiento; sostienes la puerta y siempre dejas salir antes de entrar; esperas a tu vecino para subir juntos en el ascensor; eres el yerno o la nuera ideal, la pareja que toda suegra querría sentar en su mesa los domingos. Entonces, ¿qué te ocurre? ¿Qué poder ejerce sobre ti el volante, que te hace mutar en un ser despiadado, hostil, agresivo? Un poderoso demonio te domina y habla por tu boca, haciéndote pronunciar juramentos inenarrables y describir gestos imposibles. La ciencia ha hallado la respuesta; un estudio de la Universidad de Temple en Filadelfia ha llevado a cabo una investigación en la que se ha determinado por qué algunos individuos, a pesar de ser ciudadanos ejemplares, son más propensos a sufrir ataques de ira en el coche.

Según afirman los investigadores, ciertos rasgos de la personalidad son el detonante de este ‘Síndrome de la ira al volante’. Así, personas narcisistas y con tendencia a la competitividad en el trabajo son más proclives a mutar en seres casi irracionales cuando se enfrentan a pequeñas situaciones de estrés mientras conducen, como atascos o disputas con otros conductores. Ignacio Calvo, psicólogo especializado en conducción, va un poco más allá: “Manejar el coche es una habilidad psicomotriz compleja que llegamos a automatizar, y el hecho de que podamos realizarla con el ‘piloto automático’ hace que generalicemos la creencia de que es algo sencillo”, explica. No obstante, añade que “conducir es un acto sumamente estresante y vernos contrariados por un hecho inesperado puede ser interpretado como una provocación, con la consecuente activación de nuestra ira”.

A todo ello se suma, según el experto, la carga de estrés que normalmente arrastramos en nuestra vida diaria, pudiendo asomar como la punta de un iceberg al superarnos en nuestra gestión emocional. Porque todo parte de ahí, del incorrecto manejo de nuestro nivel de tensión: “La cólera al volante es una situación compleja en la que la personalidad se combina con esa inestabilidad emocional y la interpretación de las reacciones de los demás como provocativas”, explica Calvo. Por ello, las personas competitivas y narcisistas pueden vivir la conducción como “una ‘arena’ donde batirse con otros contendientes”, asegura.

Enfado

<p class="wp-caption-text itemprop=" caption"="" style="text-align: justify;">Según el estudio, el problema no entiende de géneros.

El estudio de la Universidad del Temple también vincula esta tendencia a la conducción colérica con la sociedad consumista y el deseo de poseer todo aquello que se nos antoja, algo un tanto “peregrino” para el experto Ignacio Calvo: “Sí entiendo que personas narcisistas puedan sentirse los amos de la pista y discrepen constantemente con la manera de conducir de los demás”, sostiene. Y ello, sumado al hecho de que el vehículo puede ser entendido como una burbuja propia en la que nos sentimos protegidos, puede llevar a que el conductor “se envalentone, incitando al toro desde el burladero”, afirma Calvo.

Y nadie está a salvo: “Es cierto que algunos estudios se refieren a la horquilla de 18 a 35 años como la más determinante a la hora de tener dificultades”, explica el psicólogo, aunque nadie escapa a esta irascibilidad. Tampoco es cuestión de género, puesto que, según afirma el experto, “algunos estudios realizados con mujeres arrojan también incidencia de ira en las conductoras cuando se combinan todos los factores”, así que no es solo cuestión de hombres.

En definitiva, personalidad mezclada con inestabilidad emocional, deficiente gestión del estrés e interpretación de las reacciones de los demás como incitaciones a la pelea. Un cóctel que solo se agita, en algunos casos, dentro del habitáculo. “El antídoto es una correcta gestión del estrés tanto dentro como fuera del coche, trabajando en la relajación, en el control de los pensamientos y el reconocimiento de la irracionalidad de los mismos”, concluye Ignacio Calvo.

Y ahora toca examen de conciencia; tal vez, como constatan las conclusiones del estudio elaborado por la Universidad del Temple, el problema radique en un excesivo nivel de narcisismo y competitividad, algo que se debe controlar en todos los estratos de la rutina diaria. Aunque si ése no es el caso, si por el contrario podemos definirnos como el colmo de la amabilidad y la galantería cuando ejercemos de peatones, quizá el hecho de sentirnos protegidos en el coche provoque que demos rienda suelta a nuestras más bajas pasiones, aquellas que podemos doblegar cuando simplemente caminamos. Para ambos casos, sólo hay una solución: ser conscientes de ello, respirar hondo y no dejarnos llevar por la ira… aún sabiendo que es el otro el que tiene la culpa. Faltaría más.

Fuente:  http://ow.ly/bru930bo8DU

La belleza está en el interior: los 10 mejores habitáculos de 2017

Miércoles 3 de Mayo del 2017

Una lista con los coches mejor diseñados por dentro en la que se mezclan el lujo con los modelos de masas

La belleza está en el interior: los 10 mejores habitáculos de 2017

El interior del Lexus LC 500.

El rendimiento, el precio, el equipamiento, la fiabilidad… Las razones para decantarse por un coche o por otro son numerosas, y entre ellas también aparece la belleza y calidad del interior. El habitáculo de un coche no solo debe ser cómodo, sino también ergonómico y bonito. Y estos son los 10 mejores habitáculos de 2017.

Los ha elegido, como cada año, la prestigiosa revista estadounidense WardsAuto, que anualmente publica su selección de vehículos con los mejores diseños interiores. El resultado llega después de que los expertos de la publicación hayan evaluado a 31 aspirantes durante dos meses.

Para llegar a su conclusión, el jurado valora por encima de todo la estética y la armonía de los habitáculos, pero también los ajustes, las terminaciones, la ergonomía, la comodidad y la calidad de los materiales empleados, así como un uso sencillo de los componentes electrónicos.

El único requisito para que los coches sean tenidos en cuenta es que sus interiores sean nuevos o se hayan mejorado significativamente con respecto al año anterior. Da igual el precio o la calidad del coche. En los últimos años, Audi, BMW, Cadillac, Infiniti, Lexus y Mercedes-Benz han repetido en la lista (ordenada alfabéticamente: no hay un ganador, sino diez), pero este año solo Lexus, Honda y Mazda reaparecen entre los vencedores.

Alfa Romeo Giulia

El modelo de Alfa Romeo se comercializa en España en ocho versiones diferentes, cinco con motorización diésel (de 136 a 210 CV) y tres de gasolina (de 200 a 510 CV), con precios de 33.525 euros a 89.950 euros.

habitáculos

Bentley Bentayga.

Buick LaCrosse

Una gran berlina estadounidense, de notable aceptación en América y China, no está disponible en el mercado español, pero la belleza no entiende de fronteras.

habitáculos

Honda CR-V.

Lexus LC 500

Con motorizaciones gasolina de 477 CV e híbrida de 359 CV, el deportivo japonés tiene un precio entre 120.000 y 150.000 euros. Si no hay cambios de última hora, llegará a España en verano.

habitáculos

Lincoln Continental.

Maserati Levante

Cada coche que sale de la fábrica de Maserati se convierte en un homenaje al diseño automovilístico. Ocurre con este modelo, que demuestra que una marca de deportivos también puede probar suerte con los SUV. El Levante se comercializa en dos versiones, una diésel (275 CV, 83.966 euros) y otra gasolina (430 CV, 106.948 euros).

habitáculos

Mazda CX-9.

Mini Countryman

La segunda generación del Mini Countryman es la más grande de la historia del modelo y, además, amplía las opciones mecánicas del modelo con el primer sistema híbrido enchufable de la marca. Los precios van de 27.800 a 38.700 euros.

habitáculos

Subaru Impreza.

 

<p class="wp-caption-text itemprop=" caption"="" style="text-align: justify;">Fuente: http://ow.ly/E5fu30bo8nr

Terror a las calles estrechas (y otras 10 fobias disparatadas)

Miércoles 3 de Mayo del 2017

Distiquifobia, gefirofobia, tacofobia… Unos son reales y otros no: ¿qué hay de cierto en los temores asociados a la conducción?

Terror a las calles estrechas (y otras 10 fobias disparatadas)

Existen miedos al volante, pero no tantos como dicen.

Una fobia es un temor extremadamente intenso, irracional, de carácter enfermizo y constante por alguna cosa o situación y que impide afrontar ciertos escenarios. Curiosamente, a la conducción se le han atribuido más fobias de las que se podría pensar: miedo a estar cerca de un coche, miedo a cruzar la calle, miedo a sentarse dentro de un vehículo…

Sin embargo, según la Sociedad Española de Psiquiatría, de todas las que se describen en algunos listados de innumerables páginas web solo están admitidas las que tienen documentación basada en evidencias. Pero lo cierto es que la creatividad popular ha contribuido a crear un sinfín de términos que no se corresponden del todo con la realidad. Lo malo es que de tanto hablar de ellas al final parecen verdaderas, aunque solo alguna de ellas lo sean realmente.

FOBIAS FALSAS

Allodoxafobia. Indica el temor que provocan en un individuo las opiniones de los demás. En el ámbito de la conducción se traduciría en las personas que sufren, por ejemplo, cuando tardan en aparcar debido a que piensan que los otros conductores están opinando que no saben hacerlo. Es posible que muchas veces nos preocupe que los demás cuestionen nuestra forma de conducir, pero no tanto como para volverse una patología. Evidentemente este término no está admitido.

Agirofobia. También dromofobia. Se define como el miedo a caminar o cruzar por la calle por temor a ser atropellado. ¿Y quién no lo tiene? De nuevo otro término no admitido.

Catisofobia. O taasofobia. Es el miedo a sentarse o a permanecer sentado demasiado tiempo. Es una fobia no admitida que supuestamente aparece en las personas que han sufrido algún episodio traumático relacionado con la posición de sentado. En el entorno de la conducción se relacionaría con las personas que sufren sicológicamente si están mucho tiempo al volante o sentadas como pasajeros.

Distiquifobia. Otra enfermedad no reconocida. Indica que hay personas que tienen un miedo constante a padecer accidentes viales y que padecen esta fobia. Si fuera cierto, para ellos un simple viaje en coche puede ser muy estresante.

Emetofobia. Falsa fobia que definiría el miedo al vómito o a vomitar. Realmente es algo desagradable, pero en este caso se trataría de una aversión mucho mayor de lo que podría sentir una persona normal, por lo que padecer esta fobia supondría no poder enfrentarse a viajes que puedan producir mareos y por lo tanto vómitos.

conducir por calles estrechas

Estenofobia. Volviendo a los términos acuñados por la sabiduría popular, aquí estaríamos hablando concretamente del temor que alguien sufre hacia las cosas o los lugares estrechos. En el caso de la conducción se referiría tanto al habitáculo del coche, como a conducir por una calle estrecha.

Hodofobia. En este caso la inventiva popular atribuye que el afectado a esta fobia sufre miedos irracionales a los viajes en carretera.

Kinesofobia. Aquí se hablaría concretamente de miedo al movimiento. Tanto del propio vehículo, como de la inestabilidad mental que les produce a estas personas que se muevan objetos dentro del coche. Por ejemplo, el típico adorno del retrovisor. Algo de lo que no hay evidencias.

Ocofobia. Una de las falsas fobias más extendidas. Al parecer esta fobia provocaría un miedo irracional hacia los vehículos, no solo a subirse a ellos o conducirlos, sino también a aproximarse a alguno de ellos. En Internet incluso se cita el término motorfobia, que es un temor más concreto a los automóviles.

Tacofobia. Se trata de la aversión total hacia la velocidad. Un término acuñado sin base científica y normalmente asociado a las atracciones de feria, como las montañas rusas, pero que en este caso se ha traducido a un miedo injustificado a subirse en cualquier medio de locomoción.

Tecnofobia. Es el temor a la tecnología. Algo que es posible que en algún momento se admita por la comunidad científica, pero de momento no. En este caso relacionada con los sistemas automáticos del vehículo. Indica que habría personas que no confían en el funcionamiento de determinados sistemas automáticos: desde el freno de estacionamiento accionable por botón en lugar de palanca, hasta el sistema de control automático de velocidad. Y ni hablar, por supuesto, de la conducción autónoma.

conducir por calles estrechas

FOBIAS COMPROBADAS CIENTÍFICAMENTE

Amaxofobia. Empezamos con una de las fobias que sí que está reconocida en la Clasificación Internacional de Enfermedades como una fobia de tipo situacional. Se trata de la fobia más común relacionada con la conducción y consiste en un trastorno que provoca miedo a viajar en coche, ya sea como conductor o como acompañante, sometiendo a la persona a una crisis de ansiedad. Esta fobia puede aparecer tanto en las personas que comienzan a conducir, como de repente en las que llevan mucho tiempo conduciendo y sobre todo en las que han sufrido algún accidente de tráfico.

Acrofobia. Podría parecer otra invención, pero este término está admitido. Es tener miedo a las alturas (balcones, miradores…), pero en el acto de conducir se produciría en las carreteras de montaña donde se atraviesan precipicios y se circula al borde de desfiladeros. Obviamente también los viaductos muy elevados e incluso las cuestas muy pronunciadas harían aflorar esta fobia a quien la padece.

Agorafobia. De nuevo otra de las aprobadas por la comunidad científica. Normalmente identificamos esta fobia con el miedo que tiene alguien a estar en espacios abiertos o incluso a salir de casa o incluso a viajar. Pero los que la padecen sobre todo temen sufrir ataques de ansiedad, es decir tienen miedo a sufrir miedo en algún lugar determinado y no poder escapar rápidamente. Es por esto que un coche para ellos puede ser un lugar poco aconsejado.

Claustrofobia. Esta es otra de las fobias más conocidas y por supuesto está admitida en la Clasificación Internacional de Enfermedades. Tiene que ver con la inquietud y el estrés que les produce a ciertas personas estar en espacios cerrados y estrechos. En este caso el habitáculo de un coche para este tipo de patologías es un lugar que les produce ansiedad.

Gefirofobia. Al igual que el anterior es un término científicamente correcto y denomina al miedo que sufre alguien al tener que cruzar un  puente por la sensación que le produce creer que caerá hacia abajo. Conduciendo puede ser un verdadero problema.

Fuente: http://ow.ly/Yd7s30bo88T